Efectos del abandono o sentimiento de abandono en edades tempranas

Publicado por milavillalta en

Durante la primera etapa fetal, aproximadamente durante los 3 y 6 meses el bebé desarrolla aprendizaje sensorial, el bebé es capaz de captar olores, ritmos cardíacos y sonidos.

Así mismo todo lo que consume la madre, sus estados emocionales, suplementos o drogas influyen en la formación de la placenta( el líquido amniótico se puede modificar de manera constante) desde sus 3 meses hasta sus 6 meses.

Si hay presencia de estímulos negativos para el bebé; pueden llegar a alterarlo generándole una retracción. ( de Zimmerman 1999)

 

Cuando el bebé nace se produce una sensación de angustia entre ambos, el bebé logra recuperarse de eso poco a poco cuando obtiene el primer contacto con su madre e inicia la lactancia, los primeros meses el bebé demanda toda la atención de su madre.

Cuando el bebe es separado (por ejemplo por un abandono) de manera brusca y dura de su madre, pierde el mundo sensorialmente conocido, y pasa a estar en presencia de un mundo hostil, ajeno a este. A partir de la separación corporal, el bebé vive una experiencia desintegradora y desestructurante, siente que pierde una parte de su propio cuerpo ya que para este y su madre, ambos son uno (Zimerman, 1999)

 

Desde el nacimiento el bebé necesita de un cuidador para desarrollarse social y emocionalmente.

El apego seguro lo  presentan la mayoría de los niños de un año, la mayor parte de ellos están más predispuestos a ser socialmente competentes que los que son inseguros, ya que la sociabilidad favorece el estado emocional y afectivo, el desarrollo intelectual y la formación de la identidad (Bowlby, 1986).

Apego inseguro, tiene que ver con la reacción de la figura de apego
(ignora, rechaza o castiga) cuando al niño se le presenta una situación amenazante.
Patrones de apego inseguro pueden provocar en adultos baja autoestima y  falta de confianza.

A su vez este tipo de apego, se subdivide en apego evitativo,
ambivalente/resistente y el apego desorganizado/desorientado (Bleichmar, 2005).

  1. Apego Evitativo se puede ver cuando el niño frente a la ausencia de su madre no
    se angustia. Esto se da como una manera defensiva para evitar el sufrimiento cuando
    se produce la separación, desplazando estos sentimientos que le genera a otros
    objetos (Bleichmar, 2005).
  2. Apego ambivalente o resistente se presenta cuando se dan manifestaciones de
    sufrimiento, inquietud frente a bajos estímulos estresantes, fallando al momento de
    aproximarse a la figura de apego. En los momentos que el niño está con la madre se
    pueden producir momentos de contacto a través de conductas resistentes, rabia,
    aunque también pueden mantenerse de forma pasiva y sufriendo sin establecer
    contacto (Bleichmar, 2005).
  3. Apego desorganizado o desorientado es frecuente cuando las figuras
    de apego responden de manera atemorizante y agresiva al momento de aproximación
    del niño. Sin embargo, a pesar de esto el niño puede acercarse a la figura de apego
    (que le atemoriza), por lo que no consiguen la búsqueda de ayuda correcta ni la
    contención, de esta manera se va potenciando la experiencia de miedo. Este puede
    ser considerado como un factor de riesgo para enfrentar el trauma con mecanismos de
    disociación y fragmentación. Por lo anteriormente mencionado, se puede decir que en
    este tipo de apego se ve dificultosa la integración del self, al ser estas
    representaciones contradictorias e incompatibles (Bleichmar)

Algunas consecuencias o efectos de niños que fueron abandonados en los primeros meses y años de edad

  • Se puede mostrar retraído.
  • Puede tener falta de empatía con sus compañeros
  • Miedo, ansiedad
  • Bajo rendimiento cognitivo
  • Distracción
  • Tristeza, depresión
  • Intolerancia a la frustración
  • Trastornos en el comportamiento
  • Toxicomanía
  • Dificultades en el lenguaje
  • Intentos de suicidio
  • Desintegración de la personalidad

 

Bibliografía:

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versus grave) en un grupo de niños y niñas. Anales de psicología, 18(2), 261- 272.

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 Sanín, A. (2013). Abandono: estadio en cuestión. Textos y Sentidos. Nº 7, 88-117.
Recuperado de:
http://biblioteca.ucp.edu.co/OJS/index.php/textosysentidos/article/view/810/770
 Trigueros, A. & Sanz, E. (2001). Un caso de neurosis de abandono. Revista de la
Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente. Nº
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http://www.sepypna.com/documentos/articulos/sanz-caso-neurosis-abandono.pdf
 Ulriksen de Viñar, M. (2005). Construcción de la subjetividad del niño. Algunas
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339-35.
 Winnicott, D. (1956). Preocupación Maternal Primaria. Recuperado de:
http://www.psicoanalisis.org/winnicott/preomapr.htm

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